LEED (Leadership in Energy and Environmental Design): Esta certificación es una de las más reconocidas a nivel mundial. LEED evalúa edificios en varias categorías, como eficiencia energética, uso de agua, selección de materiales y calidad del ambiente interior. Los proyectos pueden obtener diferentes niveles de certificación (Certificado, Plata, Oro y Platino) según el puntaje obtenido en estas categorías.
WELL Building Standard: Esta certificación se centra en la salud y el bienestar de los ocupantes del edificio. Evalúa aspectos como la calidad del aire, el acceso a la luz natural, la calidad del agua, la nutrición, el fitness, el confort y la salud mental. WELL busca crear espacios que no solo sean sostenibles, sino también que promuevan un estilo de vida saludable.
EDGE (Excellence in Design for Greater Efficiencies): Desarrollada por la Corporación Financiera Internacional (IFC), EDGE es una certificación que se enfoca en hacer que los edificios sean más eficientes en términos de energía, agua y materiales. Es especialmente popular en mercados emergentes debido a su enfoque en la accesibilidad y la simplicidad del proceso de certificación






