- Certificaciones y estándares: Existen diversas certificaciones internacionales, como LEED (Leadership in Energy and Environmental Design) y BREEAM (Building Research Establishment Environmental Assessment Method), que proporcionan un marco para evaluar la sostenibilidad de los edificios. Estas certificaciones consideran aspectos como la eficiencia energética, el uso de materiales sostenibles, la gestión del agua y la calidad del aire interior.
- Eficiencia energética: Se evalúa cómo el diseño del edificio optimiza el uso de la energía. Esto incluye la implementación de tecnologías de energía renovable, como paneles solares, y el diseño bioclimático que aprovecha las condiciones climáticas locales para reducir la necesidad de calefacción y refrigeración artificial. También se considera el aislamiento térmico y la eficiencia de los sistemas de iluminación y climatización.
- Uso de materiales: La selección de materiales de construcción es crucial. Se prefieren aquellos que son reciclables, de bajo impacto ambiental y que tienen una larga vida útil. Además, se evalúa el impacto ambiental de la extracción, producción y transporte de estos materiales. El uso de materiales locales y la reducción de residuos durante la construcción también son factores importantes.






