Una rehabilitación integral no es una simple reforma. Es una intervención profunda que afecta a todos los aspectos esenciales de un edificio: estructura, instalaciones, envolvente, distribución, accesibilidad y eficiencia energética. En Toscana Arquitectos sabemos que muchas personas se preguntan si su inmueble necesita una actuación de este tipo, y qué implica exactamente llevarla a cabo.
En este artículo te explicamos cuándo es necesaria una rehabilitación integral, qué ventajas tiene frente a reformas parciales y cuáles son los pasos clave para llevarla a cabo con éxito.
¿Cuándo considerar una rehabilitación integral?
Estas son algunas situaciones comunes en las que es recomendable plantearse una rehabilitación integral:
- Edificios antiguos (más de 40-50 años) que no cumplen con la normativa actual ni a nivel estructural ni de instalaciones
- Deficiencias graves detectadas en una ITE o IEE, como grietas, filtraciones, instalaciones obsoletas, aluminosis, etc.
- Bajos niveles de eficiencia energética, lo que implica consumos elevados de calefacción y refrigeración
- Necesidad de redistribuir los espacios por cambios en los usos o necesidades del inmueble (familias que crecen, pisos que se dividen, oficinas que se transforman en viviendas…)
- Problemas de accesibilidad, como escaleras sin ascensor, puertas estrechas, cuartos de baño no adaptados
Diferencia entre reforma y rehabilitación integral
- Una reforma parcial suele centrarse en una parte concreta: una cocina, un baño, una instalación o un acabado.
- Una rehabilitación integral supone intervenir en el conjunto del edificio o vivienda para mejorar su funcionalidad, seguridad, confort y eficiencia.
Aunque a priori puede parecer más cara, una rehabilitación integral bien planificada puede suponer un ahorro a medio y largo plazo, al evitar intervenciones sucesivas y mejorar el rendimiento del inmueble.
Ventajas de una rehabilitación integral
- Solución completa a los problemas existentes
- Mejora estructural, térmica y funcional
- Incremento del valor del inmueble
- Acceso a subvenciones y deducciones fiscales por eficiencia energética
- Reducción del consumo y de la huella de carbono
- Mayor confort y calidad de vida
Pasos de una rehabilitación integral
1. Estudio previo y análisis del edificio
Antes de proyectar nada, se realiza una inspección técnica para identificar patologías estructurales, deficiencias en instalaciones, elementos a conservar y potencial de mejora energética.
2. Redacción del proyecto técnico
Es el documento donde se recogen todas las actuaciones: demoliciones, refuerzos estructurales, nuevas instalaciones, redistribución de espacios, mejora de envolvente (fachadas, cubierta, carpinterías) y soluciones de accesibilidad.
3. Tramitación de licencias y autorizaciones
Se solicita la licencia de obras ante el Ayuntamiento correspondiente. En algunos casos también es necesario comunicarlo a la comunidad de vecinos o pedir autorización de patrimonio si el edificio está protegido.
4. Coordinación de industriales y ejecución de obra
Una rehabilitación integral requiere una buena planificación y coordinación de gremios: albañilería, electricidad, fontanería, climatización, aislamiento, carpinterías, acabados, etc.
5. Control de calidad y dirección de obra
Durante todo el proceso, es clave que los técnicos supervisen la correcta ejecución de cada fase y verifiquen que se cumplen los objetivos técnicos y estéticos del proyecto.
Toscana Arquitectos: tu aliado en rehabilitaciones integrales
En nuestro estudio realizamos rehabilitaciones integrales tanto en viviendas unifamiliares como en edificios completos, siempre con un enfoque personalizado y técnicamente solvente.
Nos encargamos de:
- Elaborar el proyecto técnico completo
- Trámites con el Ayuntamiento y solicitud de ayudas
- Coordinación de la obra y dirección técnica
- Propuesta de distribución y diseño interior si el cliente lo desea
¿Estás pensando en rehabilitar tu edificio o vivienda?
Cuéntanos tu caso. Te ayudamos a estudiar las necesidades reales de tu inmueble y te planteamos una propuesta completa, viable y adaptada a tus objetivos.
Rehabilitar no es solo reparar: es mejorar, actualizar y dar una nueva vida a tu espacio.





